Tanto las instituciones educativas como las empresas se apoyan en diversas modalidades de aprendizaje virtual para formar a sus recursos humanos. Quienes adoptan una metodología digital ofrecen experiencias de enseñanza flexibles y personalizadas según las necesidades particulares de los estudiantes. Por eso, es importante conocer a fondo cuáles son las opciones disponibles y cuáles son las ventajas y desafíos de cada una.
En el siguiente artículos, veremos:
- qué es la educación en línea;
- la evolución del aprendizaje virtual;
- qué tipos de modalidades de aprendizaje existen;
- cuál es el futuro de la educación a distancia;
- y qué ventajas ofrece el aprendizaje virtual a las empresas.
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¿Qué son las modalidades de aprendizaje virtual y por qué importan en la educación actual?
El aprendizaje virtual es una metodología de enseñanza que consiste en la formación potenciada con tecnologías digitales.
Esto habilita un espacio educativo digital independiente de un lugar físico común donde encontrarse, así como de una hora fija según el caso. Entre las herramientas tecnológicas se encuentran las plataformas de e-learning, foros de discusión en línea, aplicaciones móviles y otros dispositivos relacionados con la realidad virtual.
El punto de estos recursos es crear experiencias de aprendizaje alternativas que puedan adaptarse a las necesidades particulares de los alumnos. Por ejemplo, hay estudiantes que viven lejos de los centros de capacitación, o personas con familiares a cargo que necesitan modalidades flexibles que se acomoden a sus rutinas diarias.
La conexión a través de internet es un requisito fundamental, pero no suficiente. La importancia del aprendizaje virtual radica en su proyección y abarcabilidad. Se trata de correr los límites de la educación tradicional y facilitar el proceso para cada vez más estudiantes, considerando su nivel socioeconómico y su acceso a la tecnología.
Evolución del aprendizaje virtual: de la educación a distancia al e-learning moderno
La evolución de la formación ha estado intrínsecamente ligada a los avances tecnológicos.
El origen del e-learning puede trazarse hasta la enseñanza programada de la década de los 60. El psicólogo y filósofo social estadounidense B. F. Skinner desarrolló una máquina de enseñanza, pensada para controlar el progreso de los estudiantes. Estas les permitían avanzar a su propio ritmo usando refuerzos positivos en vez de castigos. Luego, en la década de los 80, las computadoras cambiaron el paradigma con los programas de formación asistida por ordenador (CBT). Estos manuales digitalizados fueron pioneros en lo que después sería el e-learning como lo conocemos.
Diez años después, internet entró a la ecuación y abrió las puertas del aprendizaje en línea a un alumnado global. Con los primeros cursos en línea, las personas accedían a los recursos educativos y adjuntaban sus tareas por email para que sus docentes las corrigieran. Aquí también aparecieron los primeros sistemas de gestión del aprendizaje (learning management systems, por sus siglas en inglés), que gestionaban ágilmente los materiales digitales. Luego, a inicios de los 2000, el internet de banda ancha ayudó a mejorar el acceso a la educación a distancia y la calidad de los cursos. Comenzaron las aulas virtuales, donde estudiantes interactuaban con sus instructores y con ellos mismos, y también se incorporaron recursos audiovisuales como presentaciones dinámicas y videolecciones.
De 2010 en adelante, los smartphones y las tablets allanaron el camino para el aprendizaje móvil mediante aplicaciones. Además, las innovaciones en el área del diseño web habilitaron un acceso a los contenidos en donde y cuando sea, una transformación que flexibilizó y personalizó el proceso educativo de los alumnos. Todo esto se profundizó con los algoritmos de análisis de datos.
Luego, la pandemia de COVID-19 forzó a los expertos en educación a buscar alternativas innovadoras en la educación a distancia. El distanciamiento social promovió a las instituciones a adoptar soluciones de enseñanza como las videoconferencias o las lecciones asincrónicas para garantizar el derecho a la educación en todos los ámbitos.
Esta experiencia ayudó a reconocer el atraso de ciertas regiones en materia de conectividad web e infraestructura digital. En la actualidad, se está avanzando mucho en este aspecto y cada vez más alumnos pueden acceder a lecciones en línea o a recursos virtuales de enseñanza. Además, empresas e instituciones comenzaron a utilizar tecnologías no tan frecuentes como la realidad virtual, la inteligencia artificial, el big data y el blockchain, que han cobrado un rol indispensable en el ámbito laboral y educativo.
Entornos Virtuales Educativos: ¿Qué son?
Un entorno virtual educativo (también conocido por su sigla EVA) es un espacio en línea creado con fines educativos. Este puede ser un campus virtual, un foro de discusión, una plataforma digital o un sitio web donde los estudiantes pueden acceder a los materiales necesarios para su formación.
Una de las características de estos entornos virtuales educativos es que buscan simular una experiencia de aula presencial con todas las cosas que esta ofrece. Una vez que inician sesión con su usuario y completan su información personal, los alumnos pueden navegar por las diferentes secciones y compartir sus tareas para recibir feedback de sus compañeros o docentes. Además, suelen incluirse instancias de autoevaluación como cuestionarios de multiple choice o espacios de reflexión del proceso de aprendizaje, donde los usuarios pueden destacar sus logros y reconocer sus puntos de mejora.
Una modalidad de aprendizaje virtual puede ser considerada exitosa cuando los estudiantes que participan de ella se sienten acompañados en su formación y tenidos en cuenta (por ejemplo, si están disponibles para asistir a encuentros sincrónicos o si necesitan de instancias asincrónicas donde estudiar los materiales a su propio ritmo).
Principales modalidades de aprendizaje virtual explicadas paso a paso
Para comprender mejor qué es la educación virtual, debemos conocer qué modalidades de aprendizaje a distancia existen para responder a los diferentes estilos de enseñanza.
Aprendizaje sincrónico
Esta fue una de las primeras modalidades adoptadas por las instituciones educativas durante la pandemia de COVID-19 debido a su similitud con los cursos tradicionales.
¿Cómo son las clases virtuales? Los detalles pueden variar, pero lo importante es que las personas deben conectarse a un «aula» virtual en tiempo real y en un horario fijo. Desde la videoconferencia, pueden usarse recursos como presentaciones, pizarras interactivas o bien el chat.
Esta inmediatez de respuesta facilita la comunicación directa entre el instructor y los alumnos, sobre todo si se mantienen las cámaras encendidas y si se fomenta la participación. También se incentiva el trabajo colaborativo, que implica trabajar en grupo para resolver problemas o completar proyectos. Herramientas como las salas de reuniones (breakout rooms) de Zoom pueden ser útiles para desarrollar habilidades de comunicación y trabajo en equipo.
Si bien un curso más estructurado puede ayudar a los estudiantes que requieran una rutina, no es la mejor opción para capacitaciones extensas, ya que la atención comienza a disminuir alrededor de los 40 minutos ininterrumpidos. Para eso, es conveniente incluir pausas cortas para descansar la mente.
Otra desventaja es que este entorno de aprendizaje puede ser problemático para un alumnado con conexión a internet deficiente o con rutinas cambiantes que no puede conectarse todas las semanas a la misma hora.
Aprendizaje asincrónico
Como contraparte, el aprendizaje asincrónico no necesita de encuentros simultáneos entre docentes y su alumnado. Como base, se configura una plataforma para el acceso a contenido educativo como videos, materiales de estudio, documentos y actividades interactivas, entre otras cosas. Aunque la participación inmediata no es posible con este sistema, los foros de discusión pueden fomentar un intercambio similar.
La base de este modelo de formación es su flexibilidad: los grupos pueden estudiar al ritmo que sus vidas les permiten y desde cualquier lugar, sin depender de una conexión de internet rápida. Este formato puede ser de interés para empresas multinacionales con diversos husos horarios, ya que ningún profesor o estudiante tendrá que conectarse en horarios irrisorios y podrá organizar su tiempo con autonomía, según sus responsabilidades.
Sin embargo, el aprendizaje sincrónico trae consigo desafíos, por ejemplo, la necesidad de una disciplina fuerte para poder completar el curso sin atrasarse. Existe la posibilidad de que algunos estudiantes busquen una motivación extra para completar las actividades a tiempo. Hay programas que le permiten a los formadores monitorear el nivel de participación de cada usuario para hacer el seguimiento correspondiente.
Blended learning
El blended learning (también llamado «aprendizaje combinado o mixto») es un modelo que fusiona el aprendizaje en módulos con el sincrónico. Por ejemplo, muchos centros educativos usan plataformas digitales y organizan sesiones cara a cara una vez por semana o cada mes. De esta forma, se logra un balance perfecto entre cercanía y conveniencia.
Gracias a esta integración, se obtiene una personalización clave para empresas, ya que puede adaptarse según el tipo de capacitación, la cantidad de participantes y el nivel de interacción necesario. Una capacitación sobre atención al cliente va a necesitar un ida y vuelta más fluido que un curso que imparta información sobre tecnología o maquinaria especializada.
No obstante, es importante no cambiar el cronograma sobre la marcha para no afectar los procesos de aprendizaje de los alumnos. También es esencial asegurarse de que los contenidos estén adaptados para ambos tipos de formación.
Para tener éxito en esta tarea, es recomendable apoyarse en un learning management system. En iSpring LMS contamos con una plataforma educativa específicamente diseñada para crear, impartir, gestionar y realizar un seguimiento de cursos educativos y programas de formación. Gracias a su incorporación de diversas modalidades de aprendizaje por módulos, los empleados pueden participar de videolecciones y responder cuestionarios interactivos a toda hora y desde cualquier dispositivo.
Flipped classroom
El aula invertida o flipped classroom fue desarrollada por los profesores norteamericanos Jon Bergmann y Aaron Sams. Es el método más revolucionario de todos ya que desafía la jerarquía entre expertos y aprendices.
En concreto, en vez de recurrir a una estructura unidireccional donde el docente expone el tema y los alumnos absorben el contenido, estos deben hacerse cargo de su propio aprendizaje mediante la preparación de lecciones fuera de clase. De este modo, en cada encuentro son los estudiantes los que llevan adelante la lección, y son los mismos compañeros quienes preguntan, hacen devoluciones y piensan sugerencias para mejorar. Así, la participación aumenta exponencialmente y el alumnado gana una autonomía importante mientras que el profesor toma el rol de guía, no de superior.
Esta transformación de la estructura tradicional del aprendizaje traslada la parte teórica fuera del aula y dedica el tiempo presencial a actividades prácticas. Por ello, se habilita un espacio ideal para plantear dudas entre pares y debatir diversos temas. Aquí el nivel de compromiso depende de cada alumno, ya que es decisión suya cuánto tiempo va a dedicarle a preparar la clase, leer los materiales o crear material complementario como presentaciones o videos.
Una desventaja evidente de este tipo de modalidades virtuales es que toma mucho tiempo y recursos. Por eso, no es la mejor opción para empresas que buscan capacitar a un número grande de empleados, pero sí puede ser beneficiosa para grupos pequeños o para personal de alto rango.
Mobile learning
También conocido como m-learning o «aprendizaje móvil», este tipo de e-learning tiene al uso de celulares como un pilar fundamental, ya que es la enseñanza a través de dispositivos móviles mediante aplicaciones educativas y podcasts.
Esta digitalización es clave para el alumnado que no tenga a disposición una computadora personal. Por lo tanto, se garantiza la accesibilidad al conocimiento y la igualdad de oportunidades para todos los estratos sociales, ya que un celular es una herramienta mucho más común. Lo mismo aplica a hogares con conexión a internet deficiente: estas apps permiten pre-descargar los materiales, por lo que los estudiantes pueden estudiar en modo offline.
Si bien este tipo de enseñanza vía app es muy satisfactoria, puede sobresimplificar el proceso de aprendizaje virtual. Por ejemplo, si un alumno no tiene el espacio para evacuar dudas espontáneas en el momento, puede llegar a olvidarlas si no las plasma por escrito en algún lado. No obstante, algunos estudiantes pueden sentirse intimidados a hacer preguntas durante una clase sincrónica por el nivel de exposición que implica, entonces es necesario tener eso en mente.
Por otra parte, la naturaleza del formato implica reducir el contenido a un texto corto para que sea legible desde la pantalla del celular. Las evaluaciones tampoco pueden implicar reflexiones largas y complejas, ya que escribir en el teclado móvil no es muy cómodo.
Microlearning
El microaprendizaje es una metodología de estudio que consiste en dividir la información en porciones fácilmente digeribles por los estudiantes en un lapso corto de tiempo. Esto no es nada del otro mundo: los manuales ya parten su información en capítulos, secciones y subsecciones. Pero un curso pensado de este modo ayuda a organizar mejor el contenido según las necesidades y a destacar los puntos más importantes.
A través de esta modalidad, se facilita la focalización en el tema central, por lo que es un modo de llegar al centro del tema sin perder tiempo en especificaciones innecesarias. Este aspecto es especialmente atractivo para las empresas, ya que le permite capacitar a sus empleados sin destinar tiempos o recursos extra. Además, al tener módulos más pequeños, los alumnos sentirán que avanzan más rápido y se sentirán más motivados a continuar aprendiendo. Hay algunas personas que se sienten intimidadas frente a textos extensos, pero la división de contenidos puede ayudarles a afrontar temas en apariencia complejos.
Si bien esta modalidad es genial para aprender en poco tiempo, también corre el riesgo de sobresimplificar el contenido, al igual que el mobile learning.
Realidad virtual y aumentada
El avance tecnológico está revolucionando el campo de la enseñanza digital con modalidades educativas innovadoras. La realidad virtual (virtual reality) habilita un entorno inmersivo de interacción con el contenido desde una perspectiva más atractiva.
Esta modalidad es utilizada por las escuelas de mayores recursos para presentarles a los alumnos mundos nuevos, por ejemplo ecosistemas naturales, el espacio exterior o bien momentos del pasado, tales como el descubrimiento de América o el teatro en la antigua Grecia. También puede combinarse con actividades más lúdicas, como salas de escape educativas, o para exponer contenidos de un modo más participativo.
Aprender habilidades prácticas en un entorno controlado y sin riesgos también puede beneficiar a adultos. Por ejemplo, un simulador de atención al cliente para empresas de servicios o un simulador de quirófano para el personal médico puede habilitar el ensayo y error sin afectar a los clientes/pacientes.
Desafíos de la realidad virtual
La realidad virtual también tiene sus limitaciones materiales. Por ejemplo, deben comprarse todos los dispositivos electrónicos necesarios para realizar las prácticas, tales como las gafas de realidad virtual, controles para ambas manos, sensores de movimiento o incluso pagar suscripciones a plataformas de software especializadas. Esto representa una barrera económica importante para las pequeñas y medianas empresas, así como para las instituciones educativas públicas que cuentan con un monto fijo para gastos.
No solo eso, sino que debe realizarse una planificación exhaustiva para adaptar el contenido tradicional a esta nueva modalidad. Estas son largas horas de trabajo que deben pagarse, incluyendo alguna consultoría con un experto en realidad aumentada para asegurarse de que se están aprovechando al máximo los materiales disponibles. En caso contrario, sería un desperdicio de recursos para una tan alta inversión.
Asimismo, es importante estar preparado para potenciales complicaciones de salud que puedan surgir durante el uso de las gafas. Por ejemplo, algunas personas pueden experimentar fatiga visual luego de períodos prolongados, e incluso pueden sufrir mareos y desmayos en casos excepcionales. Quizás se requiera una breve capacitación a los empleados sobre cómo usar las gafas antes de poder comenzar la capacitación propiamente dicha.
Aprendizaje basado en juegos y gamificación
Seguramente hayas oído hablar de la plataforma de enseñanza de idiomas Duolingo, o incluso ya la hayas probado alguna vez. Este es un claro ejemplo de gamificación educativa, donde se aplican elementos de videojuegos en el proceso de aprendizaje para lograr una mayor motivación y una plataforma más innovadora.
Entre los elementos que pueden incorporarse se encuentran insignias, premios, sistemas de puntos, vidas y ránkings entre los usuarios de acuerdo con su constancia o participación en los foros. Obviamente, este sistema es especialmente atractivo para los niños, que necesitan de un entorno lúdico para sentirse interpelados por los materiales. No obstante, los adultos pueden verse muy beneficiados por una capacitación que rompa la rutina o la formalidad corporativa.
Existen potenciales problemas en la gamificación. En primer lugar, toda la parafernalia puede terminar resultando más una distracción que una motivación para los usuarios. Por ejemplo, si pierden demasiado tiempo eligiendo su nombre de usuario o customizando su avatar, pueden dejar de lado lo realmente importante: el contenido. Por otra parte, como ya hemos mencionado en otras modalidades, existe el riesgo de reducir el contenido a respuestas correctas o incorrectas cuando hay casos donde la realidad es más compleja.
Aprendizaje adaptativo con IA
Cada vez es más común ver herramientas digitales alimentadas con inteligencia artificial, ya sean bots de servicio al cliente, procesadores de texto o herramientas de programación. En el ámbito educativo, también se han hecho grandes avances en cuanto a los usos de esta tecnología.
La IA generativa ha ganado espacio en las tutorías automatizadas. Esos sistemas funcionan como docentes o asistentes virtuales con los que el alumno puede interactuar sin necesidad de coincidir con los horarios de un tutor real. Por ejemplo, muchos cursos de idioma (escolares o corporativos) sugieren entablar conversaciones con chatbots con voz, ya que puede setearse de antemano el nivel de dificultad y la variante dialectal deseada. También es útil para realizar evaluaciones de competencias, ya que puede listar los puntos fuertes y las debilidades a reforzar.
Por otro lado, la inteligencia artificial es beneficiosa para capacitar en el área de atención al cliente, mediante simulaciones con clientes que deben reaccionar en tiempo real a lo que el alumno le diga. En el caso de la programación, un tutor virtual puede sugerir ejercicios para practicar, identificar errores de código o bien programar él mismo líneas que corrijan los problemas. Según cómo evalúe el progreso del alumno, puede ajustar y adaptar los contenidos para que sean más accesibles o desafiantes.
Existen herramientas potenciadas con IA como iSpring Suite que son ideales para llevar adelante enseñanzas virtuales. Su kit de herramientas de creación de contenido y su asistente de IA le permite a los usuarios crear cursos con diapositivas, páginas interactivas, videotutoriales, cuestionarios, simulaciones de conversación e interacciones para e-learning.
Desafíos de la inteligencia artificial
Más allá de sus claros beneficios, la IA tiene obstáculos importantes. Por ejemplo, ciertos programas gratuitos ofrecen información errónea, desactualizada o sobresimplificada. También puede suceder que los chatbots digan cosas inapropiadas o contrarias a la política de la empresa si no se los programa correctamente, por lo que es importante supervisar regularmente e ir probando diferentes estilos de aprendizaje según la conveniencia.
Por último, una IA podrá estar disponible 24/7 y estar de acuerdo contigo en lo que quieras, pero nada reemplaza el contacto con otro ser humano, ya que se establece una identificación inmediata que puede ayudar a los estudiantes a sentirse más escuchados y contenidos.
Ventajas y beneficios de las modalidades de aprendizaje virtual
Existen múltiples ventajas de la educación virtual a considerar.
En primer lugar, está el evidente ahorro de tiempo real. La eliminación del desplazamiento del hogar al aula aumenta las horas de estudio disponibles para los estudiantes y le permite a los docentes tomar más cursos o tener más margen para corregir y planificar. Además, los husos horarios ya no son una limitación si se utilizan modalidades asincrónicas de enseñanza, ya que los alumnos pueden conectarse y acceder a los materiales cuando les resulte conveniente.
De aquí se desprende la flexibilidad como la segunda ventaja. Modalidades como el microlearning o el mobile learning posibilitan el aprendizaje en ratos muertos, como salas de espera o incluso conduciendo, en el caso de los podcasts. En la misma línea, los materiales son adaptables al tipo de alumnado: en poblaciones con acceso deficiente a Internet o a dispositivos electrónicos, puede buscarse una modalidad de aprendizaje que le permita a los estudiantes avanzar a pesar de las dificultades.
En tercer lugar, está el beneficio económico. Antes, tanto profesores como alumnos debían adquirir los manuales o fotocopiar los materiales necesarios para la capacitación. Gracias al aprendizaje virtual, pueden utilizarse presentaciones en línea, archivos PDF o cualquier otro recurso digital relevante.
Por último, se fomenta la interacción con los contenidos a enseñar. Por ejemplo, la implementación de tecnologías como la inteligencia artificial o la realidad virtual pone a los estudiantes en un entorno inmersivo que los obliga a tomar un rol activo, al poner en práctica lo aprendido en contextos seguros.
Cómo elegir la modalidad de aprendizaje virtual ideal
Hay diversos factores a tener en cuenta a la hora de adoptar un sistema de aprendizaje virtual:
- Los objetivos de aprendizaje. Transmitir información no es igual a desarrollar habilidades prácticas o competencias blandas. Los objetivos del curso condicionan la modalidad, las herramientas y los tiempos de interacción necesarios.
- El número de estudiantes. No es lo mismo capacitar a diez personas que a ochenta, ni tampoco a ochocientos empleados en países alejados y con diferentes lenguas maternas. Es importante asegurarse de que la calidad de la capacitación se mantenga, independientemente del entorno, pero que al mismo tiempo sea lo suficientemente personalizada para responder a las necesidades individuales de cada subgrupo.
- El grado de autonomía del estudiante. No todos los perfiles aprenden bien en entornos asincrónicos. Algunos estudiantes requieren mayor acompañamiento, seguimiento y motivación externa, lo que vuelve más adecuada una modalidad sincrónica o semisincrónica. Por otro lado, si la mayoría del alumnado trabaja muchas horas o tiene familiares a cargo, lo ideal sería ofrecer modalidades asincrónicas para que puedan organizar su tiempo de la mejor manera.
- El acceso a tecnología y conectividad. No todos los estudiantes tienen la tecnología necesaria para el aprendizaje virtual, lo que da lugar a disparidades en las oportunidades educativas. Aquí puede optarse por modalidades híbridas que mezclen encuentros cara a cara con formas asincrónicas de aprendizaje, tales como el mobile learning u otras ya mencionadas.
- El tema a enseñar. Para un curso de oratoria pública, es fundamental que se incluyan instancias sincrónicas para poder evaluar temas como el lenguaje corporal, el tono de voz y otros elementos relevantes. En cambio, una capacitación sobre seguridad laboral podría realizarse de forma asincrónica en su totalidad.
- Los recursos disponibles. Integrar elementos tecnológicos como gafas de realidad virtual o software pagos dependerá del presupuesto disponible para su disposición. Por otro lado, una modalidad de evaluación que involucre tareas que no puedan corregirse automáticamente requerirá de un docente que se tome el tiempo de corregir cada una de ellas.
Tendencias emergentes en modalidades de aprendizaje virtual para 2026
El ámbito educativo está en constante evolución, con invenciones tecnológicas que corren los límites del aprendizaje virtual en una multiplicidad de áreas. Más allá de las herramientas ya mencionadas como la inteligencia artificial o los dispositivos de realidad virtual, existen nuevos avances a considerar.
Big Data
En primer lugar, está el análisis de datos masivos o Big Data, por su nombre en inglés. Esta tecnología consiste en examinar y clasificar una gran cantidad de información, por ejemplo, los resultados de examinaciones a gran escala, datos personales de los estudiantes y trabajos entregados a lo largo del año. Tras identificar patrones como dificultades comunes, motivaciones compartidas o desafíos específicos según la identidad del alumnado, pueden desarrollarse respuestas personalizadas que toquen estos puntos.
Si una empresa que usa maquinaria pesada quiere capacitar a sus empleados pero descubre que un porcentaje de los empleados no maneja el nivel de inglés técnico necesario para comprender los manuales de uso, quizás sea necesario complementar con una capacitación extra de idioma. Por otro lado, si las encuestas de satisfacción de una universidad coinciden en el buen desempeño de uno de los docentes, puede recibir un reconocimiento por su labor.
Blockchain
Por otra parte, la tecnología de Big Data puede complementarse con otras como la de blockchain. Su base de datos se ocupa de validar el origen y la veracidad de la información proporcionada por los estudiantes para que luego sea analizada por los sistemas de Big Data.
Esta medida de seguridad y trazabilidad protege la información sensible de los usuarios y garantiza la calidad de la institución capacitadora. Por ejemplo, es común el uso de blockchain en la certificación de estudios. La revisión de antecedentes es importante para cerciorarse de que los empleados no mientan con sus competencias; además, permite compartir credenciales académicas de forma segura entre instituciones, lo que acelera el proceso de contratación y de referencia.
Consideraciones finales
El desarrollo de materiales educativos diseñados específicamente para entornos virtuales está revolucionando la forma en que se crean los programas de aprendizaje en institutos y empresas por igual. La digitalización de la enseñanza maximiza su eficacia e impacto en todos los grupos sociales, considerando factores como la disponibilidad horaria de las personas, su acceso a la conectividad o sus objetivos de formación. Además, la incorporación de sistemas de gestión del aprendizaje virtual ha facilitado la adaptación de los materiales tradicionales para que pertenezcan a la educación del futuro, con plataformas educativas específicamente diseñadas para gestionar cursos de todo tipo.
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FAQ
¿Cuáles son las 4 modalidades de aprendizaje?
Si bien existen múltiples modalidades de aprendizaje virtual, las cuatro más extendidas son: el aprendizaje sincrónico, el aprendizaje asincrónico, el blended learning y el mobile learning. El aprendizaje sincrónico implica encuentros virtuales en tiempo real y con interacción inmediata, mientras que el aprendizaje asincrónico no está atado a un horario fijo y propone que los estudiantes accedan a las actividades cuando les resulte conveniente. El blended learning es la integración de instancias presenciales o sincrónicas con módulos virtuales asincrónicos. Luego, el mobile learning se apoya en smartphones y aplicaciones educativas para estudiar desde cualquier lugar.
¿Cuáles son las nuevas modalidades de aprendizaje?
Las nuevas modalidades de aprendizaje virtual surgen a partir de avances tecnológicos recientes y se apoyan en los siguientes recursos: la gamificación, la inteligencia artificial y la realidad virtual. La primera incorpora dinámicas lúdicas como sistemas de puntos, insignias o recompensas. La segunda incorpora chatbots que funcionan como tutores virtuales de diferentes asignaturas. La tercera ofrece experiencias inmersivas para desarrollar habilidades prácticas en entornos simulados.
¿Cuáles son las modalidades de EVA?
Los entornos virtuales de aprendizaje (EVA) hacen referencia a las formas en que se organiza la enseñanza dentro de plataformas digitales o ámbitos digitales diversos. Las principales son: el EVA sincrónico (con clases virtuales en vivo); el EVA asincrónico (con foros de discusión sin horarios fijos); el EVA mixto o híbrido (una combinación de los dos anteriores); y el EVA colaborativo (prioriza actividades en grupo y proyectos compartidos). Qué modalidad de EVA elegir dependerá del tipo de contenido, el nivel de interacción requerido, la autonomía de los estudiantes y de su acceso a dispositivos electrónicos.