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El programa Medici es un programa de educación continua online que tiene la Facultad de Medicina de la Universidad de Chile. Este programa existe desde hace casi 20 años y surgió por la necesidad de acercar la universidad a los profesionales que ya estaban titulados en el área de la salud y que necesitan actualizar sus conocimientos constantemente debido a las nuevas técnicas que aparecen, las nuevas enfermedades, etc.

Paola Espinoza, la subdirectora del programa y es la encargada del área metodológica, que es el área que diseña todos los contenidos para los diferentes programas.

Historia del programa Medici de la Universidad de Chile

Por aquella época nació este programa que al principio era muy pequeño, un grupo de cinco personas. Empezamos impartiendo un curso detrás de otro, y de ahí fue creciendo y cubriendo otras áreas del ámbito de la salud para las que antes no teníamos formación.

Tenemos estudiantes de Chile y países como Ecuador, Bolivia, Perú, Colombia y otros países de habla hispana. También hemos impartido un curso en portugués para gente de Brasil. Tenemos estudiantes chilenos, que residen en el extranjero por motivos laborales o personales, que también participan en nuestros cursos. Anualmente tenemos entre 5.000 y 6.000 estudiantes repartidos entre todos los programas de formación.

Programa Medici: ¿por qué online?

Chile es un país geográficamente muy extenso. A alguien que está a 400 kilómetros de distancia, no le es tan fácil asistir a la universidad para recibir formación. Ahora tenemos la oportunidad de impartir cursos en línea y ofrecer formación online para poder llegar a más gente y salir un poco de Santiago y la Región Metropolitana, que era como el núcleo. Muchos de nuestros estudiantes y nuestros graduados, una vez que se titulan, encuentran trabajo en distintas regiones lejos de la universidad. Participar en un curso significa viajar dos o tres días para llegar hasta aquí y volver después por lo que el viaje dura muchas veces más que la formación. Esto supone una pérdida de tiempo importante. Entonces, teniendo en cuenta todo esto y el hecho de que la Universidad de Chile debería ofrecer formación en todo el país, nació la idea de crear un programa de educación a distancia para llevar la universidad a lugares más remotos donde nuestros graduados habían encontrado trabajo, y la universidad estaba bastante lejos de ellos.

El desafío: elegir una herramienta para la creación de cursos que permitiera migrar al entorno online de manera fácil

Descubrimos iSpring en un evento al que asistimos, y nos pareció súper interesante porque además por aquel entonces el Flash, que era el recurso que se utilizaba mucho antes, estaba desapareciendo. Mucho de lo que nosotros enseñamos requiere actividades dinámicas o interactivas. Entonces, buscando alguna herramienta que nos permitiera migrar de manera fácil al medio online y que no implicara, por ejemplo, aprender a programar o aprender cosas que eran mucho más difíciles, descubrimos iSpring, lo probamos y cumplió nuestras expectativas porque es muy adaptable y muy fácil de utilizar. Además, es muy intuitivo, y en ese sentido, para nosotros es muy fácil usarlo para complementar todo el desarrollo gráfico y multimedia que hace nuestro equipo de diseñadores gráficos. Esto nos da una flexibilidad para crear otros productos que antes no teníamos, o que tal vez no podríamos crear usando simplemente PowerPoint.

Una de las características que buscamos en un producto de este tipo, es que sea intuitivo, que al estudiante no le parezca complicado de usar, y que permita navegar por las grabaciones o el material y retroceder y avanzar. También buscamos poder ofrecer retroalimentación, no solo mediante un texto escrito, sino que aparezca un profesor explicando la retroalimentación. Todas estas características las encontramos en esta herramienta y la respuesta de los estudiantes ha sido positiva, ya que les ayuda a entender el contenido y aprenderlo. Por supuesto, parte de la responsabilidad la tiene el docente que ha creado los contenidos, pero la otra parte depende de cómo se ha mostrado esa información.​

Entonces, por ejemplo, si tenemos que mostrar un ejercicio, podríamos mostrar un texto y poner las posibles respuestas. Pero también podríamos mostrar un video explicando el enunciado del problema y después mostrar las respuestas. Y eso lo hace mucho más dinámico, más ameno. Nuestros estudiantes en general se conectan a estudiar entre las 11 de la noche y las 2 o 3 de la mañana, que probablemente es después de su jornada laboral, su vida familiar y todo lo demás. Entonces, si los materiales no son atractivos y alguien se sienta a estudiar a esa hora de la noche, claramente no vamos a lograr el objetivo de que aprenda, de que se implique y de que siga una clase o un plan de actividades que se ha definido para una semana en particular, porque el cansancio es un factor importante. Por lo tanto, si el material no le llama la atención, lo más probable es que no le motive a estudiar y vaya acumulando materia sin aprovechar adecuadamente el contenido educativo.

Creación de cursos de formación continua

Nuestro equipo está formado por un total de 40 personas, de las cuales 25-27 se dedican a todo lo que tiene que ver con el desarrollo de cursos. 

Nosotros partimos de la base de un programa que tiene cierta estructura. Y a partir de ahí pasamos al diseño instruccional con el equipo docente para transformar toda la información que la persona tiene en su cabeza en un elemento multimedial que los destinatarios puedan entender. Este trabajo lo hace el diseñador instruccional en colaboración con el docente, usando también ciertos recursos en función del perfil de la persona que va a enseñar. Nuestro equipo de diseño instruccional está formado por profesores. Algunos tienen formación específica en el ámbito de la salud, y dado que nosotros no la tenemos, nos centramos solamente en el proceso que tiene que ver con el diseño del contenido y la metodología de trabajo. Es el experto el que nos proporciona la otra parte de la información para alimentar este sistema. Los recursos se desarrollan, se prueban, se añaden a la plataforma (nosotros trabajamos con Blackboard), y después son revisados por el docente, y son probados por nuestro equipo, antes de que los estudiantes puedan acceder al material.

Nosotros tenemos cursos sobre medicina interna, radiología, fonoaudiología, kinesiología, y todas las disciplinas del área de la salud. Las características del curso dependen del tipo de programa. Hay cursos, pero también hay diplomas. Básicamente un diploma tiene 216 horas o más, mientras que un curso dura menos. El diploma además es normalmente más complejo y profundiza mucho más en el tema que un curso. Un curso ofrece una formación más específica y actualizada sobre un tema muy puntual o muy particular. 

Los cursos más cortos duran unos dos meses, mientras que el más largo que tenemos dura 8 o 10 meses aproximadamente.

Todos los estudiantes que completan con éxito un curso, reciben una certificación expedida por la Escuela de Posgrado de la Facultad.

El proceso de creación de los cursos con iSpring Suite

Nosotros utilizamos presentaciones con mucho material audiovisual y material demostrativo, que puede haber sido, por ejemplo, grabado con actores o con actrices que usamos como paciente simulado, básicamente material de texto o artículo de la literatura científica, según corresponda, y que alguna ocasión incluimos en infografías y algún otro elemento gráfico multimedia más lúdico. 

Nosotros trabajamos con una estructura modular, con módulos de más o menos cuatro semanas. De esta manera, el estudiante accede a los contenidos, los revisa, hace las evaluaciones y después pasa al módulo siguiente y así sucesivamente hasta terminar el curso.

Yo diría que todos los cursos que nosotros ofrecemos, unos 120 cursos al año aproximadamente, tienen algo de iSpring. De hecho, todos nuestros diseñadores instruccionales tienen una licencia para poder intervenir y crear contenido utilizando esta herramienta. Cada diseñador opcional tiene unos cursos asignados y trabaja en colaboración con un equipo que le ayuda a la hora de crear los materiales. De media, tardamos unos tres meses en crear un curso y para crear un diploma el doble de tiempo aproximadamente. Cuando hay que actualizar algún curso, eso es mucho más simple.

Nosotros utilizamos mucho los cuestionarios, lo que nos permite crear un contenido mucho más dinámico e interactivo, con una retroalimentación mucho más completa.

Insertar un vídeo con retroalimentación es muy útil para los estudiantes, ya que no se limitan simplemente a leer la respuesta correcta. 

La opción de insertar imágenes o animaciones es muy útil, y también la posibilidad de insertar el escenario simulado como parte del cuestionario. Eso es súper importante. 

Una herramienta que usamos bastante es el editor de vídeo, y también usamos las herramientas de iSpring para crear vídeos. Cuando se quieren explicar ciertas cosas, por ejemplo, si yo hago una demostración de un proceso y hago una captura de pantalla del proceso y después lo explico, estas herramientas son muy útiles porque son un complemento muy bueno para el aprendizaje. Lo que más utilizamos también es la integración con PowerPoint para crear presentaciones mucho más dinámicas e interactivas usando todos los recursos que ofrece la plataforma.

Resultados

Uno de los principales beneficios de iSpring es el ahorro de tiempo y la posibilidad de que los diseñadores puedan implicarse directamente en los contenidos o hacer sugerencias a los equipos docentes sobre los contenidos.

De esta manera, nuestro equipo de diseño gráfico tiene más tiempo para dedicar a otras tareas y no a la creación de esta parte del contenido multimedia, y eso también es muy importante. Por supuesto, cuando el contenido que necesitamos desarrollar es más complejo, el equipo gráfico interviene, pero si crear este contenido es una tarea relativamente simple, lo podemos hacer directamente con el profesor, mostrándole qué es lo que queremos hacer para que lo entienda y lo vea directamente y sobre esa base ya tener un modelo de trabajo, evitando enviar información de un lado a otro, desarrollar, volver, presentar, etc. Esto nos ahorra mucho tiempo y con esta herramienta el diseñador gráfico ya no tiene que implicarse tanto. El diseñador instruccional es el que más usa estas herramientas porque facilita bastante la creación del material de aprendizaje.

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